Adiós a Windows: la nube es el futuro de Microsoft

211

En la ciudad de Seattle arranca hoy la conferencia internacional de desarrolladores de Microsoft, BUILD, un evento anual que hasta el año pasado hacía una clara distinción entre las diferentes líneas de producto de la compañía. El primer día el discurso inaugural estaba dedicado a Windows y Office, las estrellas del catálogo. El segundo a Azure, herramientas enfocadas a desarrolladores y servicios en en la nube.

Las cosas han cambiado este año. Sobre el escenario del Centro de Convenciones del Estado de Washington el presidente de la compañía, Satya Nadella, mostró una Microsoft diferente, con nuevas prioridades y enfocada con la precisión de un láser hacia las aplicaciones de la inteligencia artificial y el aprendizaje máquina. ¿Windows? Ha quedado apartado para el segundo acto. ¿Móviles? Basta con señalar que en las demostraciones sobre el escenario y los vídeos mostrados a la audiencia el teléfono que se usaba era casi siempre un iPhone.

Nadella comenzó su discurso explicando que los avances que se han realizado en los últimos años entorno a visión artificial, reconocimiento de voz y aprendizaje máquina no tienen por qué llevarnos a un futuro como el vaticinado por el escritor George Orwell en 1984. Son, en cambio, oportunidades para transformar nuestra forma de trabajar y vivir.

La compañía reveló que Windows 10, la última versión del sistema operativo, cuenta ya con más de 500 millones de usuarios al mes y que Office 365, su herramienta de trabajo colaborativo por suscripción, cuenta ya con más de 100 millones de usuarios en todo el mundo pero se mostró aún más entusiasta con los datos de Azure, la nube de Microsoft, que hoy utilizan el 90% de las empresas de la lista Fortune 500.

Los esfuerzos puestos en esta división desde que Nadella tomó el cargo de presidente en 2014 están empezando a dar sus frutos. La compañía anunció hoy, por ejemplo, una herramienta para Powerpoint capaz de traducir instantáneamente cualquier presentación a 10 idiomas diferentes y generar subtítulos de forma automática para espectadores con problemas de audición.

Gracias al uso de las herramientas de aprendizaje máquina e inteligencia artificial que la compañía ofrece como servicio bajo el nombre de Microsoft Cognitive Services, los entornos de trabajo podrán ser pronto mucho más seguros.

Microsoft mostró sobre el escenario aplicaciones de seguridad capaces de detectar riesgos inesperados en una fábrica, hospital o fábrica -situaciones como herramientas abandonadas, pacientes que se encuentran en áreas peligrosas o restringidas o derrames en una planta de productos químicos- y alertar a tiempo a los responsables.

La empresa ha creado también un entorno de desarrollo de aplicaciones de visión artificial y aprendizaje máquina que no es necesario entrenar durante meses para reconocer objetos o personas. También tiene una nueva base de datos, Cosmos DB, desarrollada para aplicaciones de gran escala que requieran una latencia baja y garantías de funcionamiento constante.