Benito Ángeles llama a la sociedad detener la violencia

16

El obispo auxiliar de Santo Domingo, monseñor Benito Ángeles Fernández, hizo ayer un llamado al gobierno y a la sociedad dominicana para que este nuevo año 2018 se multipliquen los esfuerzos y las acciones en favor de la juventud y la familia.

“Reunificar a las familias y emprender acciones para protegerla y frenar la violencia que destruye los hogares, son dos grandes desafíos que debemos enfrentar este año que comienza”, dijo el prelado, lamentando el elevado número de feminicidios que la violencia machista y los conflictos domésticos produjeron en el 2017.

Dijo que hoy día la violencia intrafamiliar se ha convertido en un fenómeno social de inseguridad penosa y triste, y que en ese sentido la sociedad dominicana ha sido marcada por los crecientes feminicidios, homicidios y el irrespeto a la vida humana.

Ángeles Fernández, vicario general de Santo Domingo Este, durante su homilía como obispo celebrante de la solemnidad de la Sagrada Familia en la Catedral de Santo Domingo, defendió el derecho a la vida que, según dijo, tienen todos los seres humanos, desde su concepción hasta el final natural de sus días.

Afirmó que cada vida humana es un acto original de Dios que hay que respetar, y por ello la sociedad dominicana necesita revisarse para ver en qué medida estamos afectando la vida humana en todas sus condiciones.

“Hay que respetar toda vida humana, las que caminan por el mundo y las que se gestan en el vientre de una mujer, y también la de los ancianos que están cercanos al final natural de su existencia, como manda Dios”.

El sacerdote añadió que siempre es propicio reflexionar y pasar balance de nuestras vidas y acciones cada vez que finaliza y comienza el año, no sólo a nivel personal, sino también a nivel familiar y social. “En lo personal cada uno debe hacer su revisión para ver en qué necesita cambiar, y esa revisión debe también abarcar el nivel familiar”.

Ángeles Fernández, director del Centro de Formación Integral de la Juventud y la Familia, describió lo que llamó una fenomenología del comportamiento de los hijos con relación a los padres, afirmando que ese comportamiento se traduce muchas veces en irrespeto, desconsideración y maltrato a los padres.