El proyecto para renovar de manera masiva la cédula de identidad y electoral durará un año, pero el contrato para suplir los equipos y servicios necesarios se ha firmado por una década, tiempo en que la Junta Central Electoral (JCE) acostumbra a cambiar el formato del documento.
La cédula actual será sustituida precisamente por considerarse que su tecnología de diez años de antigüedad se volvió accesible y fácil de replicar para los falsificadores. El contrato para su impresión se rubricó por ese mismo período con la empresa Copy Solutions Internacional.
No obstante, el presidente de la JCE, Román Jáquez Liranzo, ha prometido que en esta oportunidad se producirá un carné de identidad cuya vigencia superará a los anteriores.
La JCE y el consorcio Emdoc acordaron que una vez ellos entreguen los equipos, materiales y servicios para emitir ocho millones de tarjetas de policarbonato y 800 mil cédulas digitales, el contrato seguirá vigente por 10 años.
A su vez, la JCE se comprometió a seguir “girando órdenes de compra” durante este plazo para la adquisición de equipos, materiales y servicios con las mismas especificaciones que los adjudicados inicialmente.