Estiman el discurso de la embajadora redefine el marco de la relación bilateral

Estados Unidos movió una pieza estratégica en el tablero del Caribe y eligió a República Dominicana como plataforma. El discurso de la embajadora estadounidense en el país, Leah Francis Campos, no describió el orden hemisférico, lo reconfiguró. Y su impacto dependerá menos de Washington y más de nuestra capacidad de leer el momento y de actuar con visión nacional.

Con esta reflexión, el politólogo, abogado y consultor en negociación, Nelson Espinal Báez, resume la alocución de la embajadora Campos en el almuerzo de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr), donde presentó la conferencia titulada “Estados Unidos y la República Dominicana: seguridad, fortaleza y prosperidad”.

Usted ha afirmado que el discurso de la embajadora Leah Francis Campos en AmchamDR es “el acontecimiento político más trascendental de los últimos tiempos”. ¿Por qué una afirmación de ese alcance?
Porque no fue un discurso diplomático convencional. Fue la presentación de una nueva orientación estratégica de los Estados Unidos para el Caribe, articulada en un foro donde convergen actores económicos, regulatorios y políticos de primer orden en la República Dominicana. En las últimas décadas difícilmente hemos visto un mensaje tan estructurado y tan explícito. La embajadora no habló para cumplir un rito. Habló para redefinir el marco de la relación bilateral y enviar un mensaje simultáneo al Estado dominicano, al sector privado y a los actores regionales. Ese nivel de simultaneidad revela un movimiento geopolítico mayor.

¿Cuál es el núcleo doctrinal de ese mensaje?
La embajadora articuló su discurso alrededor de tres ejes: seguridad hemisférica, integración económica estratégica y prosperidad compartida.

Pero lo sustantivo no está en los conceptos, sino en la arquitectura estratégica que esas palabras sostienen.

Primero, la seguridad. Campos elevó el crimen financiero, el narcotráfico y las redes ilícitas al nivel de amenazas hemisféricas. Esto convierte la estabilidad dominicana en un interés prioritario para la seguridad de Estados Unidos.

Segundo, la fortaleza económica. Planteó la inserción de República Dominicana en industrias de alto valor —nearshoring, semiconductores, cadenas de suministro críticas—. Es un cambio importante, porque implica una visión donde el país deja de ser visto como periferia y empieza a ocupar un rol productivo estratégico. Tercero, la prosperidad compartida. No hay paternalismo en su visión. Hay reciprocidad. Es un enfoque consistente con la evolución de la diplomacia contemporánea. Propuso una relación de beneficio mutuo basada en instituciones sólidas, regulación efectiva y clima de negocios confiable. Es un giro hacia la geoeconomía, muy diferente al enfoque asistencialista del pasado.

¿Estamos frente a una nueva visión de la relación bilateral?
Sin ninguna duda. Estamos ante una visión distinta, más explícita en sus prioridades y más exigente en sus expectativas. La embajadora proviene del mundo de la seguridad hemisférica y la inteligencia estratégica; eso se nota en la claridad con la que formula riesgos y oportunidades. Sus primeros gestos también hablan de sensibilidad cultural y comprensión del entorno dominicano.

Pero conviene mantener una mirada sobria: no estamos ante un proceso automático. Las orientaciones estratégicas de Washington suelen ser claras, pero su implementación puede variar según los cambios internos en Estados Unidos. Por eso el país debe actuar con prudencia y con visión de Estado.

¿Cómo se ubica este discurso en el panorama internacional?
Hoy el Caribe está marcado por cuatro tensiones decisivas: el colapso de Haití y su potencial desestabilizador, la expansión de China en infraestructura, puertos y tecnología, la influencia de Rusia e Irán a través de redes ilícitas y plataformas de poder y la reorganización global de las cadenas de suministro en medio de la competencia tecno-geopolítica.

En ese escenario, República Dominicana emerge como la plataforma más estable, predecible y democráticamente funcional del Caribe. Estados Unidos necesita un socio anclado, confiable y operativo. Ese socio, por geografía, resiliencia económica y estabilidad institucional, es República Dominicana. Por eso el discurso fue tan directo y tan claro: RD ya no es periferia; es un actor geoestratégico. Pero, insisto, el contexto global es volátil: la política interna de Estados Unidos ha entrado en ciclos de polarización e imprevisibilidad, algo que he desarrollado ampliamente en otras publicaciones. Por eso la respuesta dominicana no debe ser reactiva, sino de Estado.

¿Qué cambia de inmediato para la República Dominicana?
Cambian tres dimensiones clave: Primero, el rol del sector privado. AmchamDR deja de ser un espacio empresarial para convertirse en un actor geopolítico.

Estados Unidos está dialogando con el sector privado dominicano como parte del diseño estratégico regional.

Segundo, la conversación institucional. El énfasis en crimen financiero, aduanas, transparencia, cumplimiento y supervisión regulatoria no es un conjunto de recomendaciones: es la nueva arquitectura mínima para cualquier cooperación de alto nivel. Tercero, la inserción internacional de RD. Si el país articula esta oportunidad con visión de Estado, puede convertirse en un hub industrial, logístico y regulatorio del Caribe. Es un cambio de escala histórica.

¿Y los riesgos de no comprender el momento?
Tres riesgos inmediatos: perder la ventana del nearshoring, quedando fuera de las nuevas cadenas globales de valor, quedar expuestos al crimen transnacional, que siempre llena los vacíos institucionales y responder tarde a un reordenamiento geopolítico ya en marcha, lo que obligaría al país a ajustarse bajo presión, en lugar de diseñar su propio camino.

Y agregaría un riesgo interno: una respuesta fragmentada del aparato estatal, incapaz de coordinar reformas de profundidad. Eso sería desperdiciar la oportunidad histórica.

Nueva visión
Sin ninguna duda. Estamos ante una visión distinta, más explícita en sus prioridades y más exigente en sus expectativas”.

Related posts

Suspenden búsqueda de Brianna Genao tras accidente de agente del FBI en Barrero

Familia de Roldanis Calderón pide intervención del FBI a nueve meses de su desaparición

Vaguada provocará aguaceros jueves y viernes en varias provincias, según Meteorología