Jarabacoa.- – Con sentimiento de profundo dolor, pero arraigados en la esperanza que da la fe cristiana, la Familia Salesiana comunica el fallecimiento del Reverendo Padre Ángel Soto, acaecido en la paz del Señor.
El Padre Soto dedicó su vida al servicio generoso y al acompañamiento de los jóvenes, encarnando fielmente el estilo educativo y pastoral de San Juan Bosco. Su testimonio de fe, su cercanía y su amor incondicional dejaron una huella imborrable en las numerosas generaciones que tuvieron la gracia de compartir su misión, ser guiados por su palabra y edificados por su ejemplo.
En este momento de duelo, la Familia Salesiana eleva su gratitud a Dios por el don de la vida y el ministerio del Padre Ángel. Su memoria permanece viva y fecunda en las obras salesianas, en las comunidades educativas y pastorales, y en el corazón de todos los que lo conocieron.
La comunidad salesiana invita a unirse en oración por el eterno descanso de su alma y para que el consuelo del Espíritu Santo acompañe a sus familiares, hermanos salesianos, amigos y a todas las comunidades que hoy sienten su partida. Este adiós terreno se vive con la certeza y la esperanza pascual de la Resurrección.
La confianza en la misericordia de Dios es el fundamento de la despedida: “Que el Señor lo reciba en su Reino y le conceda la paz eterna”.
