Para monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo, en el país persisten muchas situaciones de desigualdad social y de pobreza que desde la doctrina social de la Iglesia Católica se debe abordar de forma más enérgica.
Sostuvo que es necesario seguir trabajando para que no haya tanto problemas de desigualdad en materia de justicia, educación, salud, hay muchos problemas que no se han resuelto.
Afirmó que pese a los avances, hace falta mayor disciplina, organización, el fortalecimiento de la administración pública y de los partidos políticos.
Además mejorar la calidad educativa para que los jóvenes puedan ser buenos ciudadanos, pues hay mucha debilidad en ese sector que se evidencia en las evaluaciones y el comportamiento cívico. “Tenemos que ser mucho más enérgico para que no haya tanto temas de desigualdad: de injusticia, de pobreza, educación, salud, que están ahí y muchos no se han resuelto”, expresó.
Morel manifestó que hay que aportar para tener un mejor país , más educado, mayor comprensión, unión familiar y menos violencia. Abogó además por el apoyo mutuo entre sacerdotes para fortalecer vocación de servicio y entrega a Dios.
Morel Diplán abordó estos temas en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio junto a monseñor José Amable Durán, Obispo Auxiliar de Santo Domingo y administrador apostólico de la Diócesis de La Vega y José Luis de la Cruz, rector Universidad Católica de Santo Domingo (UCSD).
Nuevos Desafíos iglesia
Ante la interrogante de cuáles son los desafíos de la Iglesia Católica ante la nueva realidad social dominicana y un mayor urbanismo, Morel Diplán citó la reducción de vocación sacerdotal con menos jóvenes aspirantes y el uso de los medios de comunicación digitales.
Sostuvo que aunque la falta de vocación afecta a diversos ámbitos profesionales con personas buscando títulos para ganar dinero de forma rápida, en el caso de la Iglesia hay una preocupación por el relevo sacerdotal.
“Si no promovemos las vocaciones no tendremos personal para poder responder a los desafíos que tenemos como Iglesia”, expresó Morel, al precisar que para esto es fundamental el trabajo de la familia y en las escuelas de teología.
Dijo que en el caso de la Arquidiócesis de Santo Domingo actualmente hay 230 sacerdotes, los cuales por el momento resultan suficientes para el trabajo pastoral. Sin embargo formar uno tarda 10 años y ahora solo estudian entre 30 y 40 y antes había 60 en el seminario. Monseñor Durán indicó que existe el proyecto “Samuel” a través del cual en las vicarías se sostienen encuentros con jóvenes para incentivar y promover las vocaciones.
En cuanto a la comunicación y los medios digitales, Morel señaló que consciente de su importancia buscan aprovechar ese nicho y “saber educar desde ahí a través de las redes que son importantísimas y podamos evangelizarlas y evangelizar desde ahí”.
El arzobispo consideró que las nuevas realidades sociales son verdaderamente un desafío, no solo en Santo Domingo, sino en Santiago y otras diócesis grandes que han dado un giro importante de su población por la migración, por lo que se ha estado planteado una “pastoral urbana”.
Al respecto monseñor Durán puso de ejemplo que dentro de una misma parroquia hay diversas realidades sociales con poblaciones muy diversas ante lo cual los sacerdotes han tomado conciencia de lo bueno de las redes sociales para llevar el mensaje cristiano con más facilidad.
Mientras que el padre de la Cruz afirmó que desarrollan iniciativas para adaptarse a los nuevos escenarios que faciliten el trabajo evangelizador, ya que “cuando uno mira la sociedad actual es totalmente distinta”.
Liderazgo sacerdotal
Un tema que se trató en el el almuerzo fue la pérdida de liderazgo de la Iglesia Católica en escenario sociales importantes que antes eran asumidos por el cardenal Nicolás López Rodríguez o monseñor.
Al respecto, Morel Diplán señaló que ambos jugaron un papel importante para el país en momentos que la institucionalidad estaba más débil, pero ya las instituciones se han ido fortaleciendo y aunque hace falta un referente moral, entiende liderazgo de sus alcances difícil vuelvan a suceder, como el caso de líderes políticos.
En caso de la iglesia, entiende debe prevalecer la voz de la Conferencia del Episcopado Dominicano, tras admitir que “quizás hubo descuido y a Iglesia le faltó involucrarse más en temas sociales” y defender sobre todo a los más necesitados.