Luego de su grave caída y fractura en el descenso de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina hace una semana, Lindsey Vonn fue operada el pasado sábado. La atleta confirmó que su retorno a Estados Unidos y dejó en suspenso su retiro.
A través de su cuenta de Instagram, Vonn anunció que su cuarta cirugía de rodilla fue todo un éxito. La esquiadora de 41 años volverá al país para continuar con su recuperación.
Asimismo, la atleta compartió un enigmático mensaje en el que reveló una serie de reflexiones sobre el accidente y su futuro, dejando en el aire su casi inminente retiro.
“El viaje valió la pena a pesar de la caída. Cuando cierro los ojos por la noche, no tengo remordimientos y el amor que siento por el esquí sigue intacto. Sigo esperando con ilusión el momento en que pueda volver a estar en la cima de la montaña. Y lo haré”, escribió.
Las declaraciones de Vonn vienen a contradecir las ofrecidas por su padre horas después de su lesión. Alan Kildow dijo a la agencia de noticias ‘The Associated Press’ que su hija no competiría más.
“Tiene 41 años y este es el final de su carrera (…) no habrá más carreras de esquí para Lindsey Vonn mientras yo tenga algo que decir al respecto”, puntualizó.
La legendaria esquiadora también respondió a quienes cuestionaron que participara con la rodilla lesionada. Vonn reconoció que asumió los riesgos, siendo totalmente consciente de ellos.
“No me paré en la puerta de salida sin saber las posibles consecuencias. Sabía lo que estaba haciendo. Elegí tomar un riesgo. Cada esquiador en esa puerta de salida tomó el mismo riesgo. Porque aunque seas la persona más fuerte del mundo, la montaña siempre tiene las cartas”, explicó.
