La sonrisa de Vladimir Guerrero Jr. al presentarse a los entrenamientos primaverales no fue un gesto casual. Refleja el momento que vive la principal figura de los Azulejos de Toronto: estabilidad contractual, madurez deportiva y una responsabilidad que ya no admite matices.
Tras una campaña en la que Toronto conquistó el banderín de la Liga Americana y llevó al límite a los Dodgers de Los Ángeles en una Serie Mundial decidida en siete juegos, el inicialista dominicano encara el 2026 como el eje principal del proyecto canadiense.
La organización blindó su futuro con una extensión de largo plazo que, más que asegurar cifras, consolida un mensaje inequívoco: Vladdy Jr. es la cara de la franquicia.
Durante la temporada regular, Guerrero Jr. registró una línea ofensiva de .292/.381/.467, con 23 cuadrangulares y 84 remolques. Números que, para algunos, quizás no justifican por sí solos una extensión de 14 años y 500 millones de dólares, pero su impacto dentro y fuera del terreno terminó de consolidar su estatus como líder indiscutible del club.
El desempeño del dominicano alcanzó otra dimensión en octubre. Guerrero Jr. tuvo una postemporada de ensueño: se alzó con el premio de Jugador Más Valioso en la Serie de Campeonato de la Liga Americana y cerró la fase decisiva con una línea ofensiva de .397/.505/.795, ocho cuadrangulares, 18 anotadas y 15 remolques en 18 partidos, además de cinco dobles.
