Las intensas lluvias que han azotado la zona norte del país en las últimas horas provocaron desbordamientos de ríos, inundaciones urbanas y severos daños en viviendas, comercios y áreas productivas de las provincias Espaillat y Puerto Plata, dejando a cientos de familias en una situación dramática, a la intemperie, sin ropa ni ajuares del hogar.
En Gaspar Hernández y otras localidades de Espaillat enfrentan momentos de angustia e incertidumbre, luego de que la crecida del río Joba arrasara con viviendas, negocios y una parte de la infraestructura vial.
El desbordamiento del afluente impactó también a Villa Magnate y Veragua.
Viviendas afectadas
De acuerdo con los reportes preliminares de las autoridades en esta zona, al menos tres edificaciones colapsaron por la fuerza de la corriente, mientras que más de 220 viviendas resultaron afectadas solo en las zonas donde se ha logrado hacer levantamiento.
Sin embargo, se estima que la cifra podría superar las 300 casas anegadas, ya que todavía hay comunidades como El Caimán a las que los equipos de evaluación no han podido acceder por la magnitud de los daños.
Acciones de las autoridades y situación actual de los afectados
El director de la Defensa Civil en Gaspar Hernández, Alejandro Gil, informó que unas 18 personas fueron desplazadas de manera preventiva y llevadas inicialmente a un albergue, aunque posteriormente se trasladaron a casas de familiares y amigos.
