Lo que comenzó como una fuerte lluvia alrededor de las once de la noche del martes terminó convirtiéndose en una madrugada de angustia, llanto y desesperación para cientos de familias en el municipio costero de Gaspar Hernández en la provincia Espaillat, donde los daños a viviendas y negocios son cuantiosos y decenas de familias están desplazadas.
El río creció con una fuerza nunca antes vista y arrasó con todo a su paso, provocando que más de 240 viviendas y decenas de negocios resultaran afectadas.
Casas colapsadas, un supermercado destruido, tiendas llenas de lodo y familias que lo perdieron todo en cuestión de horas es el panorama en Gaspar Hernández. Uno de los comerciantes afectados no puede contener la frustración, resaltando que dos de sus negocios colapsaron y que nunca había visto el río crecer así.
Desde las cinco de la mañana, brigadas de la Defensa Civil, Cruz Roja y los ayuntamientos recorren las zonas impactadas. Alejandro Gil, director de la Defensa Civil en el municipio, confirmó que la parte este fue la más golpeada por el desbordamiento del río.
El senador por Espaillat, Carlos Gómez, calificó la situación como una catástrofe y pidió declarar la zona en estado de emergencia.
Abinader atento a desastres por fuertes lluvias
La gobernadora Patricia Muñoz aseguró que el presidente Luis Abinader está al tanto de cada detalle y que el levantamiento oficial permitirá canalizar ayudas directas.
El diputado Robinson Santos advirtió sobre el riesgo sanitario tras la pérdida de animales en zonas ganaderas. La combinación de aguas contaminadas y desechos podría generar brotes de enfermedades. En ese sentido, solicitaron la instalación de hospitales móviles y jornadas preventivas.
