A la selección de México le gustaría dejar atrás cualquier recuerdo de lo que ocurrió la última vez que participó en el Clásico Mundial de Béisbol, si no borrarlo por completo.
El viernes, el combinado azteca dio un paso muy importante para comenzar a escribir una nueva historia, al vencer 8-2 a Gran Bretaña en el primer juego del Grupo B en el Daikin Park de Houston.
El juego estaba empatado 1-1 hasta el octavo inning, cuando el inicialista de México, Jonathan Aranda, sacudió un jonrón de tres carreras de 346 pies ante una recta de 96.8 mph de Tristan Beck, remolcando a Jarren Durán y Randy Arozarena, quienes habían negociado bases por bolas frente a Gary Gill Hill.
Aunque México agregó cuatro rayitas más en el noveno episodio, el bambinazo de Aranda fue el punto de inflexión en un duelo que se mantuvo cerrado hasta el final.
Quizás sea apropiado que el primera base de los Rays, de 27 años, quien también formó parte de México en 2023, venga de la mejor temporada de su carrera en la Gran Carpa, tras batear .315 con 14 cuadrangulares para Tampa Bay en 2025.
