Los italianos fabricaron ocho carreras en las primeras entradas y luego resistieron la reacción boricua en el tramo final del encuentro disputado en el Daikin Park.
Puerto Rico abrió el marcador con un jonrón de Willi Castro al iniciar el juego, lo que encendió a la numerosa afición boricua presente en el estadio. Sin embargo, la respuesta de Italia fue inmediata.
En la parte baja del primer inning, los bates italianos castigaron al abridor Seth Lugo. Sencillos consecutivos productores de Vinnie Pasquantino, Dominic Canzone y Jac Caglianone impulsaron las primeras carreras del equipo europeo. Un elevado de sacrificio de J.J. D’Orazio completó un racimo de cuatro anotaciones que puso el juego rápidamente a su favor.
Puerto Rico intentó reaccionar en el segundo episodio al llenar las bases frente al abridor Sam Aldegheri, pero solo logró una carrera gracias a un pelotazo a Martín Maldonado.
Italia amplió la ventaja en la cuarta entrada cuando, con dos outs y las bases llenas, Andre Fischer conectó un batazo hacia el jardín derecho que terminó en doble por interferencia de un fanático, remolcando dos carreras. Inmediatamente después, D’Orazio disparó un doble por regla que impulsó otras dos para colocar el marcador 8-2.
Los puertorriqueños no se rindieron y en la octava entrada pusieron en aprietos al bullpen italiano. Con las bases llenas y sin outs, lograron anotar cuatro carreras —sin conectar extrabases— para acercarse 8-6 en el marcador.
A pesar de la presión, Italia logró contener la ofensiva boricua y selló la victoria que le otorga el boleto a las semifinales del torneo.
Con este triunfo, los llamados Azzurri alcanzan la instancia más lejana en su historia dentro del Clásico Mundial de Béisbol y ahora viajarán a Miami para disputar el pase a la final frente al ganador del duelo entre Japón y Venezuela.