Varios obispos de la Iglesia católica expresaron su respaldo al reclamo de que se detenga la práctica de congelar la indexación salarial en el presupuesto nacional, con el fin de que los sueldos se actualicen conforme a la inflación y los salarios más bajos —por debajo de los 52,000 pesos mensuales—queden exentos del impuesto sobre la renta, una posición que ha sido defendida en el Congreso por senadores como Omar Fernández.
Por separado, los obispos Faustino Burgos Brisman, de la diócesis de Baní; Manuel Ruíz, de la diócesis Stella Maris; y el sacerdote Secilio Espinal, rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm), expresaron su apoyo a la medida, que beneficiaría a unos 720,000 trabajadores dominicanos.
Todos los salarios que superen los 34,685 pesos deben pagar el impuesto sobre la renta, una medida que ha permanecido invariable en el presupuesto realizado cada año desde el 2017, pese a que el Código Tributario establece el ajuste salarial tomando en cuenta la inflación.
Aumento de la canasta básica
Monseñor Faustino Burgos expresó que periódicamente debe revisarse, desde el Estado, el impacto de la canasta básica familiar en la economía de cada hogar, ya que el ingreso de una persona debe cubrir sus necesidades esenciales.
“Creo que cada cierto tiempo –sino anual, bianual, trianual o cada cuatro años–, los estamentos gubernamentales y privados deben revisar cómo sube la canasta para que el pago al empleado sea un pago que pueda cubrir sus necesidades”, explicó.